jueves, 13 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Oda a mi senora
Para todo el semestre, ella ha sido increíble. Siempre es muy simpática y cariñoso y se preocupa con mi bienestar. Cuando yo estaba enferma, ella estaba muy muy muy preocupada, tomando mi temperatura, arropándome en cama y me prohibiendo irme. Si, yo estaba un poco frustrada porque yo no estaba muriendo, (solamente estaba resfriada) pero sus acciones mostraban su afección.
También, ella se preocupa muchísimo sobre mi manera de comer. Me prepara mucha comida y a veces yo no podía comer todo – que será un desastre. “Chica, eres demasiada delgada! Hay que comer! Los chicos les gustan chicas gorditas! Hay que comer!” Todos los días yo oigo este cántico.
Aunque es un poco molesto porque yo como mucho y no puedo controlar mi peso, entiendo y aprecio su preocupación. Ella acta como si fuera mi madre y a ella le gusta mucho. Esperanza es viuda y no tiene hijos, y yo pienso que a ella le gusta sentirse importante y tener una persona que le necesite. Me siento muy afortunada haber vivido con ella y voy a echarle a menos mucho.
Una pelicula sin un punto
Este fin de semana yo vi la película Alicia en el País de Maravillas. Yo sabia que no la iba a disfrutar porque no me gusta Tim Burton, pero estaba con un amigo y no teníamos nada mejor para hacer. Nuestras opciones era Alicia en el País de Maravillas y Habitación en Roma, sobre dos mujeres que se enamoran. Decidimos ver Alicia porque es una película muy popular y al menos seria interesante.
La odiábamos. Dentro de un minuto después del salir del cine, estábamos dando la paliza a la película. El tiempo dentro de la historia era muy acelerado, la interpretación era mediocre al mejor, el dialogo era un chiste asqueroso, y no hay una onza de emoción real o pensamiento en la película. Es decir, es una perdida del tiempo.
En mi opinión humilde, el gran problema con Burton es que sus películas dependen demasiado en los efectos visuales y ignoran el aspecto humano que es esencial a una película buena. No hay substancia en sus obras, porque el no da un parte de su mismo a su creación.
Es igual con los libros y cada forma del arte. Yo creo que puedo extraer solamente lo que un director o un autor pone en su obra. El creador necesita ofrecer algo personal para que su creación tenga substancia.
martes, 4 de mayo de 2010
Ofreciendo una segunda oportunidad: la educación como medio para reformar a los reclusos.
Tres profesores hablan de su difícil pero a la vez gratificante experiencia enseñando a presos y drogadictos y cómo mejorar la forma en la que las prisiones españolas los reeducan y les proveen con habilidades para poder integrarse de nuevo en la sociedad.
“Este trabajo no es obligatorio, es voluntario”, comenta María de los Ángeles Rodríguez Morilla sobre su trabajo de profesora en un centro de rehabilitación para drogadictos. “Al igual que los que enseñan en la cárcel, me encanta mi trabajo”.
Teresa Velasco, profesora en la cárcel Sevilla-1, opina lo mismo. “Como los demás profesores, podría trabajar en cualquier otro sitio, pero no quiero”.
Lo que les llevó a estas dos mujeres a hacer esos trabajos fue su aspecto humano. Tanto Mari Ángeles como Teresa disfrutan enseñando, pero lo que las motiva es la oportunidad de ayudar de verdad a personas que necesitan reformarse.
Como la ley española establece que ninguna persona puede permanecer en prisión más de 30 años sin tener en cuenta el crimen cometido, en algún momento todos los presos entrarán de nuevo en la sociedad. El propósito del sistema educativo dentro de las cárceles consiste en prepararlos para esta reinserción.
El Artículo 25.2 de la Constitución Española, aprobado en 1978, establece que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social” de los reclusos.
Esta reeducación incluye muy a menudo enseñar a los internos a leer y escribir. Mari Ángeles describe este analfabetismo como un causante de la marginación; añadiendo también que muchos adultos y personas mayores sienten vergüenza por su incapacidad para leer y escribir. La oportunidad de aprender dichas habilidades básicas mientras permanecen en la cárcel les da a los presos una segunda oportunidad para tener una nueva vida cuando sean libres.
Teresa ha trabajado 19 años como profesora en Sevilla-1, una cárcel de aproximadamente 1.500 internos. Enseña cultura general todos los días a dos grupos diferentes de alumnos de entre 19 y 60 años de edad. Los estudiantes necesitan inscribirse en las clases para que se les acepte, excluyendo a los de aislamiento. Los presos se sienten motivados ante la posibilidad de obtener el graduado escolar que les ayudará a conseguir trabajo cuando salgan de prisión.
Como trabajadora en un centro de rehabilitación, Mari Ángeles se encuentra con muchos drogadictos llegados directamente de prisión o que han pasado por ella en algún momento de su vida. El centro consiste en 60 personas aproximadamente, la mayoría de las cuales han sido adictas a la cocaína, aunque también las hay adictas al alcohol, heroína y distintas pastillas. Teresa describe su trabajo como una ayuda a los adictos a través de “una recuperación física, mental y espiritual”.
Mari Ángeles, a diferencia de Teresa, no trabaja con grupos y su trabajo es más terapéutico que educativo; aunque es posible que un individuo necesite ayuda con la lectura y la escritura. El centro utiliza psicólogos y terapias que ayudan a los adictos a dejar el consumo de drogas. Mari Ángeles nos comenta que todas las personas que se encuentra en su trabajo, de todas las edades y estatus socioeconómicos, son extremadamente agradecidas por la ayuda que reciben. La actitud que muestran es siempre positiva y se sienten motivadas a ayudarse a ellas mismas y a las demás.
Teresa opina lo mismo y comenta que lo esencial es educar a los presos de forma que puedan integrarse satisfactoriamente en la sociedad. “Son capaces de mejorar, pero no saben cómo”. Sin embargo, añade que no todos sus estudiantes están ansiosos por aprender: “Depende del día”. Tanto aquéllos que están aprendiendo a leer y a escribir como los extranjeros que aprenden una nueva lengua están muy entusiasmados por el hecho de recibir una educación, explica Teresa.
Reunir a los presos en una clase o tratarlos de forma individual, no es la única forma en la que España trata con los criminales. El término “reeducación” usado en la Constitución implica la disponibilidad de un cierto número de actividades que les permitirá a los reclusos recuperarse con eficacia. La oportunidad de hacer deporte es un ejemplo de ello, y también, una manera saludable para aliviar las emociones acumuladas o aprender sobre el espíritu deportivo.
José Bernalte, ahora profesor de educación física en la Universidad de Sevilla, fue profesor de dicha asignatura y coordinador desde 1991 hasta 1999 en lo que es hoy Sevilla-1. Su trabajo consistía en diseñar, organizar y poner en práctica todas las actividades deportivas en la cárcel. La prisión está provista de dos campos de fútbol, cada uno con una pista de 400 metros, uno para la zona de detención preventiva y otro para el edifico de los presos con condena, así como una sala de máquinas. A los reclusos se les permite jugar a fútbol, baloncesto y voleibol.
“Salir a la pista a hacer deporte era una forma de liberación para los reclusos”, recuerda. “Podían aliviar tensiones sociales tanto de la prisión como de sus familias”.
José hace hincapié en que él y los demás coordinadores trabajaban para darles a los presos una educación deportiva que pudiera inculcarles valores. Entre las características en las que se centraban se encontraban: respeto por los demás, responsabilidad por sus propias acciones, amistad y respeto por las normas.
Además, empezando en 1993, José organizó un programa con la Universidad de Sevilla que permitía a los estudiantes ir a la cárcel y participar en una serie de juegos organizados contra un grupo de reclusos cinco o seis veces al año. Esto, comenta José, les daba a los internos la oportunidad de interactuar con iguales fuera de las paredes del recinto.
“Eran capaces de demostrar que podían integrarse de nuevo en la sociedad a través de los deportes”, añade. Los juegos divertían y beneficiaban también a los estudiantes universitarios, la mayoría de los cuales volvían por segunda vez a jugar con los internos. “Era una buena experiencia para ambos bandos”.
También ayudó a organizar la primera semi-maratón de las prisiones andaluzas en 1994 y celebradas desde entonces el día de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona de los presos. Los 21 kilómetros que los participantes tenían que correr se conseguían al darles 20 vueltas a los dos campos de fútbol que la prisión había combinado. “Incluso trajimos a jueces deportivos oficiales para darle al evento mayor seriedad”, dice José.
Aunque José, Mari Ángeles y Teresa han trabajado en contacto directo con convictos, consideran que debe mantenerse una cierta distancia con las personas con las que trabajan. “Debes ser capaz de separar el aspecto humano de tu trabajo del aspecto profesional”, explica Mari Ángeles, y añade que normalmente es difícil hacerlo. “Tienes que ir con cuidado”, nos cuenta Teresa. “Es difícil de evitar, porque muchos de ellos son personas estupendas pero no es algo que deba hacerse”.
Cuando les preguntamos sobre la efectividad del sistema penitenciario, Teresa nos comenta que existen problemas difíciles de reformar, como la falta de psicólogos profesionales. Pero el obstáculo también recae en el hecho de que sus alumnos no saben nada sobre cómo trabajar. “Es complicado saber si el problema es el sistema o la sociedad de la que vienen mis estudiantes”.
Mientras tanto, José pide una educación más intensiva en prisión. Cree que las oportunidades que existen ahora para leer y escribir son las adecuadas y los profesores excelentes. Sin embargo, enfatiza el hecho de que no es lo suficientemente efectivo porque aún existe una gran cantidad de analfabetos. “Debería obligárseles a aprender a leer y a escribir antes de que dejen la cárcel”, recomienda. “Esto debería ser un requisito imprescindible para que así puedan adaptarse a la realidad cuando se vayan”. Considera que tal requisito motivaría a los presos muchísimo a alfabetizarse.
Además de esta educación intensiva, insiste en que los problemas con las drogas y la violencia podrían terminarse centrándose en los jóvenes y dándoles mucha más atención psicológica y emocional.
El profesor de educación física cree que la sociedad tiene un efecto importante en los problemas que llevan a la encarcelación. Considera que muchos niños crecen en hogares que carecen de cariño lo que conduce inevitablemente a los adolescentes a perder su camino. El aislamiento durante la infancia, recalca José, los empuja rápidamente a la violencia y al consumo de drogas.
“Si no le enseñamos a nuestro hijos a amar, será difícil encontrarnos en una sociedad en la que no existe la violencia”, dice. “Falta amor en nuestra sociedad, mucho amor”.
Offering a Second Chance: Education as a Means of Reforming Convicts
Three professors talk about their both rewarding and difficult experience teaching inmates and drug addicts and how to improve the way Spanish prisons re-educate and provide them with skills to integrate back into society.
“This work is not obligatory, it’s voluntary,” says María de los Ángeles Rodríguez Morilla of her job teaching in a rehabilitation center for drug addicts. “Just like those people who teach in prisons, I love my job.”
Teresa Velasco, a professor for the inmates in the prison Seville-1, says the same. “Like the other teachers, I’m capable of working elsewhere, but I don’t wish to.”
The appeal for these two women comes from the human aspect of their jobs. Both Mari Ángeles and Teresa enjoy teaching, but it is the opportunity to truly help people in need of self-reform that motivates them.
As Spanish law dictates that no person may be kept in prison longer than 30 years, regardless of the crime allegedly committed, all inmates will be re-entering society at some point. The purpose of the educative system within jails is to prepare for this re-entry.
Article 25.2 of the Spanish Constitution, approved in 1978, states that “privation of liberty and security measures will focus on re-education and social rehabilitation” of the convicted person.
This re-education very often includes teaching inmates to read and write. Mari Ángeles describes this illiteracy as a problem of marginalization, adding that many adults and older people feel shame at their inability to read and write. The chance to learn such essential skills while in prison gives inmates a second opportunity to have a new life when they become free.
Teresa has worked as a teacher in Seville-1, a prison of approximately 1,500 inmates, for 19 years. She teaches a class about general culture to two different groups of students every day who range in age from 19 to 60 years old. The students need to apply to be accepted into the classes, but virtually all of them are, excluding those few in isolation. Inmates are motivated by the possibility to obtain a scholarly certificate, which will help them get a job when they leave prison.
As a worker in the rehabilitation center, Mari Ángeles encounters many drug addicts who have come directly from prison or have been in jail sometime during their lives. The center consists of approximately 60 people, the majority of whom have a cocaine addiction, but the addictions also include alcohol, heroin and various pills. She describes her work as helping addicts through “physical, mental and spiritual recuperation.”
Mari Ángeles, unlike Teresa, works with individuals, and her work is more therapeutic than educative, although it’s possible an individual will need help with reading and writing. The center utilizes psychologists and therapies to help addicts abandon drug use. She says that all the people she encounters in her work, of all ages and socio-economic status, are incredibly grateful for the help they are receiving. Their attitudes are always positive, and they are motivated to help themselves and others.
Teresa agrees, saying that it is essential to educate inmates so that they can successfully integrate themselves in society. “They’re able to better themselves, but they don’t know how.” However, she adds that not all her students are eager about learning. “It depends on the day,” she says. “They’re not used to doing work; they want immediate benefits.” Those who are learning to read and write, though, as well as foreigners who are learning a new language, are very enthusiastic about receiving an education, Teresa explains.
Bringing inmates together in a classroom or individually treating them is not the only way that Spain addresses criminals. The term “re-education” used in the Constitution is meant to imply the availability of a number of activities that will allow inmates to effectively recuperate. The opportunity to play sports is an example of these, and it is a healthy way to let inmates relieve pent-up emotions as well as learn sportsmanship.
José Bernalte, now a professor of physical education of the University of Seville, was an athletic teacher and coordinator in what is now Seville-1 from 1991 to 1999. His job included planning, organizing and putting into effect all the athletic activities in the prison. The prison provided two soccer fields, each with a track of 400 meters, one for the preventive detention area and one for the sentenced inmates center, as well as a weight room. Inmates were allowed to play soccer, basketball and volleyball.
“Going out onto the field to play sports was a form of liberation for the inmates,” he remembers. “They were able to alleviate their social tensions, both within the prison and with their families.”
He emphasizes that he and the other coordinators worked to give the inmates an athletic education, one that would instill values in them. Among the traits they focused on were respect for one another, responsibility for one’s actions, friendship and respect for the rules.
Additionally, beginning in 1993, José organized a program with the University of Seville that allowed students to come to the prison and play an organized games against a team of inmates five or six times a year. This, he says, gave the prisoners an opportunity to interact with their peers outside of these walls.
“They were able to demonstrate that they could integrate themselves back into society through sports,” he says. The games were also enjoyable and beneficial for the university students, almost all of whom returned a second time to play with the inmates. “It was a good experience for both sides.”
He also helped organized the first half-marathon of Andalusian penitentiaries, started in 1994 and celebrated ever since during the day of Our Lady of the Merciful, patron saint of prisons. The 21 kilometers that participants had to run were achieved by taking 20 laps around the two soccer fields that the prison had combined. “We even brought in official athletic judges to make the event all the more serious,” says José.
Although José, Mari Ángeles and Teresa all work in close contact with convicts, they say that a certain distance needs to be maintained from the people with whom they work. “You need to be able to separate the human aspect of the job from the professional aspect,” explains Mari Ángeles, adding that it’s often difficult to do so. “You have to be careful,” Teresa says. “It’s hard to avoid because a lot of them are great people, but it’s not a good thing to do.”
When asked about the effectiveness of the prison system, Teresa says that there are serious problems that are difficult to reform, such as the lack of professional psychologists, but that the obstacle also lies within the fact that her students don’t know anything about work. “It’s hard to know if the problem is the system or the society where my students come from.”
Meanwhile, José calls for a more intensive education within the prison. He says that the current opportunities to learn to read and write are adequate and that the teachers are excellent. However, he emphasizes that it is not effective enough, as there is still a good amount of illiteracy. “A person should be obligated to learn to read and write before they leave prison,” he recommends. “This should be an essential requirement so that they can adapt to reality when they leave.” He states that such a requirement would very much motivate inmates to become literate.
In addition to this intensified education, he insists that problems with drugs and violence can be eliminated by focusing on the youth of society and giving them more emotional and psychological attention.
The physical education professor credits society with a significant effect on the problems that lead to incarceration. He says that so many children grow up in households that lack affection and this inevitably leads adolescents to lose their way. Isolation during childhood, José stresses, quickly pushes them to drug usage and violence.
“If we don’t teach our children how to love it’s going to be difficult to find ourselves in a society that isn’t violent,” he says. “There’s a lack of love in our society, a true lack of love.”
La pelicula y su autor
No tengo ningún problema con admitir que soy una fanática descarada del cine. Durante mi tiempo en Sevilla, he visitado el cine Avenida 5 en Marques de Paradas tantas veces que yo sospecho que las empleadas hayan empezado reconocerme.
He visto muchas películas desde que llegue en Sevilla: En Tierra Hostil, Un Hombre Soltero, Corazón Rebelde, La Cinta Blanca, La Carretera y otras. Pero hace tres semanas he visto la película nueva de Roman Polanski, El Escritor (The Ghost Writer) y yo casi olvide todas las otras que había visto.
Dentro de cinco minutos en la película, yo sabia que quiera verla otra vez. Todos los aspectos de la obra – la redacción, la interpretación, la dirección, y sobre todo la música – eran increíbles. Polanski, por toda la controversia, mantiene su reputación como un director brillante.
El Escritor es sobre un hombre (Ewan McGregor) que revisa las memorias de un político (Pierce Brosnan). Cuando el político se acusa de crímenes de la guerra, el escritor empieza darse cuenta de que haya secretos peligrosos en su trabajo. La película tiene un ambiente muy fuerte que hace que sus dos horas parezca como diez minutos.
Uno de los temas del cine que me gusta y interesa es la teoría del autor. Esta idea enfoca en los directores cuales voces son reflejadas en sus obras. Es decir, un director es como el autor de una novela en que su vida y sus ideas personales son aspectos integrales de la película.
Esta teoría es interesante cuando se la aplica a Polanski. Se considera uno de los directores mejores en el mundo, pero su vida personal presenta un problema. El ha sido arrestado por la violación de una chica de trece anos durante los anos sesenta. Como un nino, sobrevivía el Holocausto por esconderse en los bosques de Polonia, mientras su madre se mato en Auschwitz. Luego, su esposa, Sharon Tate, se mataron los seguidores de Charles Manson cuando Polanski estaba en Europa. Por supuesto, las tragedias en su vida no validan su crimen horrible, pero es un hombre muy complicado. Cuando yo veo películas como El Escritor y reflejo en el director, me pregunto si es posible separar el autor de su obra. Es una cuestión muy difícil.
domingo, 11 de abril de 2010
Una sociedad que tiene sentido
Durante Semana Santa, cuando todos los estudiantes americanos evaporan de Sevilla para explorar Europa, yo fui a Holland, la tierra de molinos, fincas de queso, zapatos de madera, tulipanes, y muchos otras cosas. A mi me encanta mi semana en Holland, en Ámsterdam y en el campo. Visite la ciudad y también los lugares fuera del centro.
El primer día que estaba en Ámsterdam, me di cuenta que yo estaba en un lugar muy distinto. El hecho que la prostitucion y marihuana son legales puede ser una sorpresa, pero yo pienso que la carácter abierta de la ciudad refleja la sensibilidad que la cultura Dutch siempre ha tenido.
Durante su historia, la gente de Holland ha demostrado una dedicación a los negocios, un meta que hacia que todas las personas fueran aceptadas en la sociedad. Ámsterdam era un sitio de tolerancia; era la ciudad adonde iban las personas perseguidas de todo de Europa. Porque todo el mundo podía vivir y trabajar en paz, los negocios prosperaban. La sociedad era una de éxito y felicidad.
Pienso que esto tiene mucho mas sentido que las historias de la mayoría de Europa, como España, donde la religión domina el gobierno y las leyes del país. Las personas que no eran católicas fueron matadas o desterradas. Esto, además de ser cruel, era tonto, porque la expulsión de los árabes y los judíos en 1492 hacia que España no tuviera personas diversas e inteligentes.
Yo vivo en un país, los Estados Unidos, que le gusta presentarse como un sitio donde todo el mundo es bienvenido. Sin embargo, durante nuestra historia y hoy en día, muchas personas son excluidas y perseguidas y no pueden encontrar ayuda. Después de visitar Ámsterdam, yo pienso que la tolerancia real puede funcionar en la sociedad. Es el único sitio que he visitado donde he visto un fuerte sentido de igualdad y comunidad.
jueves, 8 de abril de 2010
Residentes de una ciudad vs. turisticos
Hace mas de dos meses vivo en Sevilla, andando por las calles, asistiendo a mis clases y disfrutando de la vida nocturna. Yo se las rumbas mas convenientes para llegar al cine, a algún bar, o la café mas cerca. Estoy acostumbrada a la ciudad; tengo un instinto natural para localizar algún lugar. Pero, no se si yo tenga todo el conocimiento sobre la ciudad que es posible.
He viajado a ciudades en Andalucía como Córdoba y Granada, fui a Paris, y Ámsterdam y tengo planes para visitar Berlín. En todas estas ciudades, voy en giras y visitas guiadas. Aprendo todo de la historia y la cultura de la ciudad que yo pueda, porque estoy en un lugar extranjero y tengo tiempo limitado. Es decir, soy turística.
En Sevilla, sin embargo, no soy turística. Vivo aquí y tendría sentido si yo sepa mas sobre la ciudad que algún turístico. Pero, esto no es el caso. Mis padres me visitaron la semana antes de Semana Santa y ellos, como turísticos, querían ver todo y saber todo de la ciudad. Cuando ellos volvieron de giras con un montón de información, yo me sentía un poco tonta, porque muchas veces la información seria nueva para mi. También, ellos visitaron a algunas lugares importantes que no he visitado. En una semana, ellos aprendieron muchos hechos historiales y información factual que yo, después de diez semanas, no sabia.
Mi madre ha comentado que cuando ella vivía en Nueva York, nunca visita museos importantes. Era solamente cuando vivía fuera de la ciudad que la idea de visitar los lugares importantes ocurrió a ella. Es posible que esto es una verdad, pero tengo solamente seis semanas mas aquí y estoy determinada aprender todo.
Iguales en Las Tres Mil
A primera vista, uno pensaría que Gabriel Amat Ruiz y Francisco Borrego Vela fueran hermanos. Mientras hablamos con ellos, cuchichean entre sí, ríen y se abrazan my afectuosamente. Es como si estuvieran hablando en su propio idioma.
Sin embargo, Gabriel, o Gabri como prefiere que le llamen, y Francisco no son hermanos sino el mejor amigo el uno del otro. Los dos se cuentan entre los 545 alumnos del Instituto de Educación Secundaria Ramón Carande, situado en la linde del complicado barrio de Las Tres Mil Viviendas, también conocido como Polígono Sur, en la periferia del sur de Sevilla. El instituto ofrece las cuatro modalidades de bachillerato, además de un ciclo formativo de grado superior sobre actividades físico-deportivas. En el exterior del edificio, una imagen de Ramón Carande, el historiador y economista que da nombre al Instituto, decora la pared.
Con la excepción de un mosaico que muestra la frase “Con paz ganas siempre,” los pasillos en el interior del Ramón Carande son algo oscuros y descoloridos. No son como los de las centros de secundaria de los Estados Unidos, donde las paredes están cubiertas con dibujos y obras de los chicos. Sin embargo, el espíritu amable de los estudiantes es el aspecto más atrayente del instituto. Mientras nuestro grupo, formado por diez estudiantes universitarios norteamericanos que han venido hoy de visita, camina por los pasillos, chicos y chicas de todo el instituto nos rodean, preguntándonos de donde somos y hablándonos con entusiasmo.
A Gabri y a Francisco, que tienen dieciséis y quince anos respectivamente, les encantan jugar videojuegos, salir con sus amigos y con sus novias y por supuesto, jugar al fútbol. “El Sevilla es el mejor!” nos dicen los dos con un entusiasmo que muestra a las claras cuáles son sus colores.
Mientras que Francisco vive en Las Tres Mil, Gabri vive en un barrio conocido como Arriba. Cada uno de ellos tiene dos hermanos los cuales, a pesar de estar ya trabajando, viven en la casa paterna y comparten habitación con ellos.
Tanto Francisco como Gabri están contentos con sus estudios y esperan poder continuar con ellos más allá del Ramón Carande. Luego, Gabri querría trabajar como administrativo, pero Francisco no sabe lo que quiere hacer. Eso sí, lo que sea será en Sevilla, donde espera vivir toda su vida. Gabri tiene más inquietudes por viajar y ver otras ciudades del mundo, aunque le gusta la tranquilidad de Sevilla. A ambos les gustaría visitar los Estados Unidos.
Según Encarnación Quiroga, psicóloga y orientadora académica del Instituto, el 35% de los estudiantes del Ramón Carande van a la universidad después de obtener el bachillerato. Los que no lo hacen entran en un “Programa de Cualificación Profesional Inicial” para prepararse hacia un trabajo de cualificación media como mecánica, electricidad, contabilidad, peluquería, etc.; otros en cambio se iniciarán la vida profesional sin cualificaciones adquiridas. Quiroga destaca que los obstáculos escolares no son exclusivos de su instituto.
“…El problema de fondo,” comenta, “es que el Sistema Educativo no responde a las verdaderas necesidades de estos estudiantes y muchas de las estrategias que se ponen en marcha para ayudarles no funcionan.”
Para Quiroga, el principal problema con el que los decentes se encuentra “no sólo en nuestro centro, sino en todo el Sistema Educativo actual” es la falta de motivación de los estudiantes. Quiroga se manifiesta abiertamente crítica con los sistemas educativos de España sino, en general, en el mundo desarrollado “porque no se adapta al alumnado que tiene delante.”
Sin embargo, Quiroga parece creer que al final del día, el milagro que a veces se encuentra trabajando en un centro como el suyo, cuando un estudiante trasciende las limitaciones sociales o familiares y avanza en su vida, hacen que todo valga la pena.
Tal vez Gabri y Francisco sean parte de ese milagro diario.
jueves, 11 de marzo de 2010
Botellon - divertida pero negativa para el ambiente
Me interesa mucho la actividad de "botellón" que es un parte integral de la vida nocturna en Sevilla y en todo de España. Aunque puede ser una actividad divertida, yo pienso que los efectos malos son mas importantes que el aspecto social.
Me gusta la libertad que existe en Europa, porque pienso que las leyes estrictos en los Estados Unidos no tienen mucho sentido, pero la libertad va con responsabilidad.
Sin duda, es inevitable que los jóvenes van a beber. No estoy opuesta a esto hecho y no quiero sugerir que beber sea prohibido. Sin embargo, pienso que las personas que beben en la calle necesitan ser responsables. Me fastidia ver la basura al lado del río y la negligencia de las personas a que solamente les importa la fiesta. Creo que la basura causada por botellón es un problema grande.
En un articulo en la de publicación “20 minutos” en julio de 2005, un hombre del monte Benacantil dice, “El botellón, junto a las pintadas y la caseta del transformador de la luz, han convertido este lugar de esparcimiento en un entorno degradado e insalubre, al que los vecinos del barrio de San Antón prefieren ni acercarse.”
jueves, 25 de febrero de 2010
Una historia real
Uno de los recuerdos mas vividos del Señor Francisco Ruiz es una semana durante su juventud en que pasaba todos los días jugando futbol con sus amigos. El estaba en primer curso y hubo una semana en que la escuela fue cerrada – una sorpresa muy agradable para joven Francisco.
Para el resto de España, sin embargo, la semana no era una de felicidad sino una de luto y duda, como el dictador Franco había muerto. Mientras Francisco y sus amigos jugaban futbol sin ninguna preocupación, España estaba en un estado frágil y tenso.
Señor Ruiz, que ahora es profesor de Español en los Estados Unidos, tiene recuerdos de la muerte de Franco, pero como tuvo seis anos, la política no le interesaba mucho.
“Recuerdo imágenes del único canal de televisión que teníamos – si, solo un canal! – del funeral del Generalísimo y de cómo había mucha gente triste y llorando en la televisión.”
Por supuesto, ahora tiene mas perspectiva en la situación.
“Yo ahora pienso que era algo mas del aparato de la propaganda franquista y como el quería dar la imagen de que mucha gente lo quería. Es posible que fuera así, que hubiera mucha gente que lo quisiera, pero había también mucha gente que estaba lista para un cambio a un gobierno democrático. Esa gente no se reflejaba en el canal de televisión, porque, claro, para Franco, eso seria una vergüenza.”
“Quizás yo era demasiado pequeño,” sigue Señor Ruiz, “lo mas importante para mi es que no tuvimos escuela y eso me hizo tremendamente feliz.”
Recuerda cómo los niños ponían dos piedras en el suelo para una portería y jugaban con cualquier pelota del cualquier tamaño que podíamos encontrar. Estos niños representaban una nueva generación que crecieran en un país cambiado. Hay algo autentica y romántico en la imagen de los niños alegremente jugando futbol en un ambiente de nueva libertad.