Tengo cuatro días mas en Sevilla, y hay muchas cosas que voy a echar de menos. La belleza de la ciudad, los amigos que he conocido, viajar por Europa, y todo que hay para ver y disfrutar en Sevilla. Pero, sobre todo, voy a extrañar a mi señora, Esperanza.
Para todo el semestre, ella ha sido increíble. Siempre es muy simpática y cariñoso y se preocupa con mi bienestar. Cuando yo estaba enferma, ella estaba muy muy muy preocupada, tomando mi temperatura, arropándome en cama y me prohibiendo irme. Si, yo estaba un poco frustrada porque yo no estaba muriendo, (solamente estaba resfriada) pero sus acciones mostraban su afección.
También, ella se preocupa muchísimo sobre mi manera de comer. Me prepara mucha comida y a veces yo no podía comer todo – que será un desastre. “Chica, eres demasiada delgada! Hay que comer! Los chicos les gustan chicas gorditas! Hay que comer!” Todos los días yo oigo este cántico.
Aunque es un poco molesto porque yo como mucho y no puedo controlar mi peso, entiendo y aprecio su preocupación. Ella acta como si fuera mi madre y a ella le gusta mucho. Esperanza es viuda y no tiene hijos, y yo pienso que a ella le gusta sentirse importante y tener una persona que le necesite. Me siento muy afortunada haber vivido con ella y voy a echarle a menos mucho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario